Antes de escribir, os explicaré que es ésto. A principios del s. XX durante las vanguardias los diferentes escritores buscaban nuevas maneras de escribir que rompieran con los esquemas establecidos, una de estas formas fueron los cadáveres exquisitos. Los cadáveres exquisitos son poemas escritos de una forma, de alguna manera, aleatoria y colectiva. Se escribe un verso, se dobla la hoja de modo que otra persona escriba el siguiente verso hasta que la hoja se acaba, dando resultado a un poema completamente diferente.
Para la realización de éste fragmento, he contado con la colaboración de un amigo, quien también comparte su aprecio por las letras, él es Carlos Escudero. Carlos a escrito las líneas pares y el propietario de este blog las impares. A él quiero agradecerle su colaboración y entre ambos esperemos que disfrutéis de estas líneas que reflejan una parte de nosotros y nuestro subconsciente.
Nunca aprendimos la lengua del viento,
el corazón yace en el lado, duerme.
Siempre me ha gustado representar la función detrás del telón.
Alena, cuida bien de mis hermanos.
Quizás las hormigas sepan hablar
si el hastío muere pronto mirando el horizonte.
El Lobo de Cperucita tiene una familia que alimentar,
aunque las letras poco hieren, pero hieren igual.
Las placas de policía nunca guiaron mi vida
sonrío y las estrellas me saludan, hoy no me toca morir.
Pese a todo, el NIF de mi corazón, nunca tubo FIN.
miércoles, 31 de marzo de 2010
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